Cuánto vale una lágrima cuando es por
tu país
cuando es por cada joven que ha
perdido la vida
y ha podido ser tu hijo, por cada
venezolano
que ya no halla de dónde sacar
para llevarse a la boca un pan que no
consigue.
Cuánto vale una asfixia en medio de una
rebelión
una carrera y un auxilio, un miedo,
una confusión
cuánto vale un destino en manos de
otros
y otro en manos de uno.
Vale mucho y vale poco, una lágrima
vale el país y la vida, vale todo
un hijo luchando vale el doble
cuando la lucha se lo lleva
directo a las manos de Dios.
Y vale la madre, el joven y el
anciano
cuando sale en busca de la libertad
cuando se enfrenta a lo ilógico
a la irracionalidad.
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