sábado, 24 de agosto de 2019

#VibrandoAltoPorVenezuela

Gracias a la linda idea de mis queridas twitteras @NegradeOyo
y @LucyPN hoy publico en mi blog la historia REAL de lo que va a suceder cuando mi país vuelva a ser LIBRE y FELIZ.


Hoy lloré de emoción al escuchar que la pesadilla que vivimos los venezolanos durante 20 años terminó para siempre. Lo primero que hice fue tratar de llamar a mi papá en Caracas, pero estaban tan congestionadas las líneas que terminamos comunicándonos todos por el whatsapp de la familia. Llorábamos y nos reíamos también, no podíamos creer lo que había pasado. Al terminar la conversación corrí al automercado y ya comencé a empacar las cosas para regresar lo más pronto posible.

UN MES DESPUÉS...Ya estoy en Caracas, en la casa que estoy arreglando para que sea una guardería y academia de Inglés. Ya hice los contactos, arreglé todo legalmente y la semana que viene es la inauguración. El legado que quiero dejar a los niños del futuro es que todos hablen Inglés. Tendré la sede en esta casa, pero también enviaré profesores perfectamente capacitados a la mayoría de los pre escolares y colegios del estado. Las leyes cambiaron y ahora es obligatorio hablar otro idioma para graduarse de bachiller.

Además, así como en todas las profesiones, la persona que aspire a ser Presidente, no sólo debe ser venezolano sino profesional en alguna carrera relacionada a su cargo y que hable varios idiomas. Por lo tanto, se puede pensar que mi compañía va a educar a los presidentes del futuro. 

UNA SEMANA DESPUÉS.
La inauguración de mi academia fue todo un éxito, no sólo estuvieron mis primeros estudiantes y sus padres, sino toda mi familia y amigas, quienes me apoyaron y me ayudaron a llevar a cabo mi sueño, ya hecho una realidad.

Es muy linda mi academia, es colorida y llena de mensajes positivos en cada una de las puertas de los salones de clase. Los niños están felices. Aquí aprenden jugando, cantando, viendo vídeos, películas y ayudando a reciclar y cuidar al Planeta. Cada salón de clases tiene tres potes para colocar los diferentes tipos de basura: plástico, vidrio y desechos de alimentos. Además, no sólo enseñamos Inglés sino la cultura de Estados Unidos, Canadá  e Inglaterra y por eso es que también, en cada salón, hay banderas e imágenes de esos países. También le enseñamos principios y valores, de esos que se perdieron durante 20 largos años.

Tenemos un patio donde hay carritos, bicicletas, motos, patines, semáforos, es decir, una mini ciudad donde se le enseña a los niños a respetar las leyes de tránsito e interactuar de manera educada entre todos. Por cierto, ya en Venezuela no se comen las flechas y se respetan los semáforos porque eso conlleva a días, meses o años en la cárcel. En mi academia también se les da a los niños comida balanceada y se les enseña a comer sana y balanceadamente. Aunque también hay una abuelita quien les da chocolates y caramelos, a escondidas, los días viernes, antes de la salida. Mi academia es un ejemplo de mini país donde las normas y las reglas se respetan por encima de todo. Aquí no se le da importancia a quienes llegan tarde sino a los primeros en llegar. Y los malos tratos o groserías no son permitidos.

Pero lo más importante de mi academia es que en la tarde, cuando ya los niños que vienen en el día se va, recibimos a esos que no tienen un techo ni comida, para que pernocten con su mamá o papá y reciban su cena y desayuno, hasta que se les consigue un lugar donde vivir, para lo cual contamos con nuestra maravillosa Abogada @alexagomez2000 quien hace las diligencias para orientarlos y ubicarlos como lo exigen las nuevas leyes del país. También contamos con al gran colaboración de la @NegradeOyo quien dedica 2 horas diarias a darles cariños y cuidados a los niños, quienes vienen solos y necesitan ayuda. También contamos con el Sr. @negromangueraa quien entrega su cariño paternal y con @leamosuncuento  quien les cuenta cuentos y les cocina ricas empanadas.

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Cuando todo esto pase

Veré de nuevo el sol brillar entre los ojos, la piel, los colores podré  caminar y hasta volar sintiendo la libertad de nuevo. Y en...