Y estaba a punto de caer pero encontré
tu sonrisa mirándome a los ojos
quise escaparme pero no pude
era más fuerte el imán de tu cuerpo
frente al mío.
Insististe cuando ya yo me iba
persististe cuando ya no había remedio
y me dejé caer en tus brazos
como desmayada o hipnotizada.
Me dejé llevar con un beso
me dejé convencer con una caricia
y la noche se hizo corta
cuando el día nos iluminó.
El adiós fue un hasta luego
volvernos a ver una ilusión
pasamos horas añorando
la próxima caricia, el próximo beso.
Pero pasaron las lunas, los soles
los inviernos y las primaveras
lejos, muy lejos, sin saber
el uno del otro, pero siempre
con el pensamiento en los labios
y en el corazón.
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